VIVE EL VERANO
Te dejo estos tips para proteger tu piel y tu salud de las radiaciones solares.¡Disfruta unas vacaciones saludables y sin riesgos!
La exposición moderada
al sol puede
resultar agradable, pero
el exceso de sol
puede ser peligroso.
La sobreexposición a la radiación
ultravioleta puede causar quemaduras dolorosas. Además, puede
producir efectos secundarios
más graves, entre
ellos cáncer de
piel, envejecimiento
prematuro de la
piel y otros
trastornos cutáneos; cataratas
y otros daños
a la vista, e
inhibición del sistema
inmunitario. Los niños
son especialmente vulnerables,
ya que la mayoría de la sobreexposición de una
persona ocurre antes de los 18 años de edad.
¿A quién no le gusta pasar más horas al aire libre cuando el día está
lindo?
El verano es, sin lugar a dudas, la estación más esperada del año. Pero
tiene algunas pequeñas “contras”. Entre ellas, los riesgos asociados al sol o a
las altas temperaturas. Por eso, hay algunos cuidados que no debes dejar pasar
por alto. Sobre todo al momento de exponerte a los rayos solares, que tienen
efectos negativos para la salud.
Aquí van algunos consejos para que sepas cómo cuidarte y disfrutar a
gusto del verano.
1. No vivas a la sombra.
Las radiaciones del sol no sólo hacen mal: también generan beneficios. Por ejemplo, estimulan la producción de vitamina D. Así que no te quedes todo el día encerrado o bajo techo. No se trata de temerle al sol, sino de “llevarse bien” con él: exponerse con moderación, en los horarios apropiados y siempre con la debida protección.
Las radiaciones del sol no sólo hacen mal: también generan beneficios. Por ejemplo, estimulan la producción de vitamina D. Así que no te quedes todo el día encerrado o bajo techo. No se trata de temerle al sol, sino de “llevarse bien” con él: exponerse con moderación, en los horarios apropiados y siempre con la debida protección.
2. Al mediodía, no.
Hay ciertos horarios en los cuales el sol “pega” más fuerte. En esos momentos es cuando más daño puede causar a la piel. Lo ideal es que tomes sol antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde. En el medio, aprovecha para hacer tus cosas, almorzar en familia, terminar cosas pendientes, dormirte una merecida y reparadora siesta a la sombra.
Hay ciertos horarios en los cuales el sol “pega” más fuerte. En esos momentos es cuando más daño puede causar a la piel. Lo ideal es que tomes sol antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde. En el medio, aprovecha para hacer tus cosas, almorzar en familia, terminar cosas pendientes, dormirte una merecida y reparadora siesta a la sombra.
3. Protector, siempre.
En vacaciones, el protector solar es tu mejor aliado. Usa el índice de filtración adecuado a tu piel, pero nunca menor a factor 20 (si tienes dudas, te recomiendo consultar a un dermatólogo). Sobre la piel seca, de forma abundante, cubriendo todas las zonas expuestas (en especial las más sensibles como cara, cuello, hombros, empeines), 30 minutos antes de ir a la playa o estar bajo el sol (repetir la aplicación cada dos horas o al salir del agua).
En vacaciones, el protector solar es tu mejor aliado. Usa el índice de filtración adecuado a tu piel, pero nunca menor a factor 20 (si tienes dudas, te recomiendo consultar a un dermatólogo). Sobre la piel seca, de forma abundante, cubriendo todas las zonas expuestas (en especial las más sensibles como cara, cuello, hombros, empeines), 30 minutos antes de ir a la playa o estar bajo el sol (repetir la aplicación cada dos horas o al salir del agua).
4. Ropa y accesorios.
No dejes de usar lentes con vidrios oscuros y gorro o sombrero, sin preocuparte por cómo te queden. Vistete con ropa que te proteja de los rayos UV y cuando camines bajo el sol, hazlo preferiblemente con pantalones largos y prendas con mangas.
No dejes de usar lentes con vidrios oscuros y gorro o sombrero, sin preocuparte por cómo te queden. Vistete con ropa que te proteja de los rayos UV y cuando camines bajo el sol, hazlo preferiblemente con pantalones largos y prendas con mangas.
5. Las nubes no te protegen.
Es un error creer que los riesgos bajan o desaparecen cuando el cielo está nublado, ya que las radiaciones atraviesan las nubes. Tampoco es protección suficiente estar dentro de una carpa, dado que los rayos rebotan en la arena y producen un “efecto espejo”. Entonces, en cualquiera de esas situaciones, no te olvides de usar protector.
Es un error creer que los riesgos bajan o desaparecen cuando el cielo está nublado, ya que las radiaciones atraviesan las nubes. Tampoco es protección suficiente estar dentro de una carpa, dado que los rayos rebotan en la arena y producen un “efecto espejo”. Entonces, en cualquiera de esas situaciones, no te olvides de usar protector.
Consideraciones especiales para los niños
Aunque muchos de
los efectos de
la exposición al sol
no se
manifiestan hasta la edad
adulta, los estudios médicos recientes
muestran que es
muy importante proteger a
los niños y adolescentes de
la sobreexposición a la
radiación ultravioleta. Debido
a que los niños
tienden a estar
más tiempo al
sol que los adultos,
es importante tener
cuidado de mantenerlos
protegidos de la sobreexposición al sol y consultar con
un médico acerca de
la protección que se
debe dar a
los bebés de
menos de 6
meses de edad.
