miércoles, 23 de diciembre de 2015

Tips para disfrutar del verano sin preocuparte por el sol.

VIVE EL VERANO

Te dejo estos tips para proteger tu piel y tu salud de las radiaciones solares.¡Disfruta unas vacaciones saludables y sin riesgos!

La  exposición  moderada  al  sol  puede  resultar  agradable,  pero  el exceso  de  sol  puede  ser  peligroso.  La  sobreexposición  a  la  radiación  ultravioleta  puede  causar quemaduras dolorosas.  Además,   puede   producir   efectos   secundarios   más   graves,   entre   ellos   cáncer   de   piel, envejecimiento  prematuro  de  la  piel  y  otros  trastornos  cutáneos;  cataratas  y  otros  daños  a  la vista,  e  inhibición  del  sistema  inmunitario.  Los  niños  son  especialmente  vulnerables,  ya  que  la mayoría de la sobreexposición de una persona ocurre antes de los 18 años de edad.
 

¿A quién no le gusta pasar más horas al aire libre cuando el día está lindo?
El verano es, sin lugar a dudas, la estación más esperada del año. Pero tiene algunas pequeñas “contras”. Entre ellas, los riesgos asociados al sol o a las altas temperaturas. Por eso, hay algunos cuidados que no debes dejar pasar por alto. Sobre todo al momento de exponerte a los rayos solares, que tienen efectos negativos para la salud.
Aquí van algunos consejos para que sepas cómo cuidarte y disfrutar a gusto del verano.

1.     No vivas a la sombra. 
Las radiaciones del sol no sólo hacen mal: también generan beneficios. Por ejemplo, estimulan la producción de vitamina D. Así que no te quedes todo el día encerrado o bajo techo. No se trata de temerle al sol, sino de “llevarse bien” con él: exponerse con moderación, en los horarios apropiados y siempre con la debida protección.

2.       Al mediodía, no
Hay ciertos horarios en los cuales el sol “pega” más fuerte. En esos momentos es cuando más daño puede causar a la piel. Lo ideal es que tomes sol antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde. En el medio, aprovecha para hacer tus cosas, almorzar en familia, terminar cosas pendientes, dormirte una merecida y reparadora siesta a la sombra.

3.     Protector, siempre. 
En vacaciones, el protector solar es tu mejor aliado. Usa el índice de filtración adecuado a tu piel, pero nunca menor a factor 20 (si tienes dudas, te recomiendo consultar a un dermatólogo).  Sobre la piel seca, de forma abundante, cubriendo todas las zonas expuestas (en especial las más sensibles como cara, cuello, hombros, empeines), 30 minutos antes de ir a la playa o estar bajo el sol (repetir la aplicación cada dos horas o al salir del agua).

4.     Ropa y accesorios.  
No dejes de usar lentes con vidrios oscuros y gorro o sombrero, sin preocuparte por cómo te queden. Vistete con ropa que te proteja de los rayos UV  y cuando camines bajo el sol, hazlo preferiblemente con pantalones largos y prendas con mangas.

5.     Las nubes no te protegen. 
Es un error creer que los riesgos bajan o desaparecen cuando el cielo está nublado, ya que las radiaciones atraviesan las nubes. Tampoco es protección suficiente estar dentro de una carpa, dado que los rayos rebotan en la arena y producen un “efecto espejo”. Entonces, en cualquiera de esas situaciones, no te olvides de usar protector.

Consideraciones especiales para los niños

Aunque  muchos  de  los  efectos  de  la  exposición  al  sol no  se  manifiestan  hasta  la  edad adulta,  los  estudios médicos  recientes  muestran  que  es  muy  importante proteger     a     los     niños y     adolescentes     de     la sobreexposición  a  la  radiación  ultravioleta.  Debido  a que  los  niños  tienden  a  estar  más  tiempo  al  sol  que los    adultos,    es    importante    tener    cuidado    de mantenerlos protegidos de la sobreexposición al sol y consultar  con  un  médico  acerca de  la  protección  que se  debe  dar  a  los  bebés  de  menos  de  6  meses  de edad.

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